domingo, 23 de agosto de 2009

Intento uno


Hoy te vi desde mi ventana, bella como siempre irradiando esa pureza que solo los ángeles irradian, deseé dejar todo por seguirte, para ver si de una buena vez te das cuenta que existo y me das un minuto de tu tiempo. Sigo la huella de tus pasos, aunque prefiero seguir tan solo el aroma de tu piel, que se mezcla con el oxigeno que inhalo, quizás se más fácil así, no existe mejor brújula que tu aroma, para saber donde estás, haciéndome recordar cuanto me falta recorrer para poder tenerte.
Para ti es un día normal, un día como todos, para mi es el tiempo y espacio detenidos en esta dimensión; quizás pueda desdoblar este universo, o aprovechar un agujero de gusano, e ingresar a uno paralelo en donde somos los amantes perfectos.
Bueno me detengo, pensando que el amor que siento por ti no hace más que drogarme y me nubla cual fumada de hippie sesentero, ¿qué escribo? no no no, debo regresar a la realidad.
Veo que te detienes en un hermoso jardín, Dios! que inteligente eres, sabes protegerte muy bien, te camuflas y ahora si que estoy en aprietos pues no se cual de todas esas rosas eres tu. Esperaré por unos minutos, hasta que una de ellas salga de ese jardín, Eureka! parece que volví a divisarte y mi mente planea la estrategia de como poder abordarte de una buena vez, puesto que este relato ya se está convirtiendo en una gran tortura y necesito un minuto de tu tiempo para comunicarte lo que mi caprichoso corazón tiene que contarte.
Destruyo mis miedos, apresuro mis pasos, voy hacia ti y con voz un tanto tímida logro pronunciar tu nombre, tu volteas y fijas esos bellos ojos sobre mi, yo los miro y tan solo atino a decirte: "disculpe me he equivocado". No todo es perfecto, ya habrá una segunda oportunidad...

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